Desde el punto de vista de las conductas y las problemáticas, la infancia se divide en cuatro etapas:

  • Primera infancia: Desde el nacimiento hasta los tres años.
  • Segunda etapa del desarrollo: Desde los tres ó cuatro años, cuando empieza la escolarización, hasta los seis ó siete años.
  • Última infancia: Desde los seis ó 7 años hasta el inicio de la pubertad, entre los dieez y los once años.
  • Adolescencia: Hasta los quince o dieciseis años.

La Lic. María del Huerto Mena, miembro de nuestro staff de profesionales, nos cuenta cuáles son las razones por las que es necesario acudir a un profesional de la salud mental según la sintomatología que presente el niño/a:

Dificultades de aprendizaje en el ámbito escolar: Si el niño presenta dificultades para aprender o tiene problemas de concentración, un psicólogo puede ayudar a identificar las causas subyacentes y desarrollar estrategias para mejorar el rendimiento académico. Entre ellas podemos mencionar:

  • Inatención: Se refiere a la dificultad para prestar atención y mantener el enfoque en una tarea o actividad; no puede seguir instrucciones o completar tareas; fácil distracción; no recordar detalles importantes; etc.
  • Hiperactividad: Es un patrón de comportamiento caracterizado por una actividad excesiva, impulsividad y dificultad para mantener la atención.
  • Fracaso escolar: Refiere a un impedimento para alcanzar los objetivos académicos y cumplir con las expectativas del sistema educativo.

Trastornos dentro de la familia: Los niños pueden sufrir diversos trastornos emocionales y psicológicos dentro del seno familiar debido a diferentes factores; los cuales pueden desencadenar berrinches de difícil manejo, dificultad para obedecer en la vida cotidiana (bañarse, alimentarse, higienizarse, etc.) Algunos de los trastornos más comunes:

  • Trastorno de Ansiedad: Los niños pueden experimentar ansiedad debido a los conflictos familiares o la separación de los padres o fallecimiento de un ser querido.
  • Trastorno Depresivo: La depresión en niños puede manifestarse como tristeza persistente, pérdida de interés en actividades, cambios de humor y problemas de sueño.
  • Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT): Los niños que han experimentado un trauma, como abuso físico o emocional en el ámbito familiar, pueden desarrollar TEPT.
  • Trastorno de Conducta: Los niños con trastorno de conducta pueden presentar comportamientos agresivos, desafiantes o disruptivos.
  • Trastorno de Apego: Los niños que han experimentado negligencia o abandono pueden desarrollar trastorno de apego.
  • Trastorno de Identidad: Los niños pueden experimentar confusión o inestabilidad en su identidad debido a factores como la separación, abandono o pérdida de uno o ambos padres.
  • Trastorno de Apego: Los niños que han experimentado negligencia o abandono familiares pueden desarrollar trastorno de apego.

Complicaciones en sus relaciones sociales: Los niños pueden experimentar diversas complicaciones en sus relaciones sociales debido a diferentes causas, entre las comunes se encuentran:

  • Dificultades para hacer amigos: Los niños pueden padecer retraimiento social a la hora de establecer y mantener amistades debido a problemas de comunicación, falta de confianza o habilidades sociales limitadas.
  • Conflictos con compañeros: Los niños pueden experimentar conflictos con sus compañeros de clase o en el patio de recreo debido a diferencias de opinión, celos o problemas de comunicación.
  • Dificultades para trabajar en equipo: Pueden tener dificultades para trabajar en equipo debido a problemas de comunicación, falta de cooperación o habilidades sociales limitadas. Esto trae como consecuencia el aislamiento del niño.
  • Conflictos para manejar las emociones: Los niños pueden tener inconvenientes para gestionar sus emociones en situaciones sociales, lo que puede llevar a conflictos o problemas de relación.
  • Problemas de comunicación: Los niños pueden experimentar problemas de comunicación debido a dificultades para expresar sus pensamientos o sentimientos de manera efectiva.
  • Problemas de autoestima: Los niños pueden experimentar problemas de autoestima debido a críticas o rechazo de sus compañeros, lo que puede afectar su confianza, sus habilidades sociales y su falta de interés por juegos grupales.

Miedos: El miedo en los niños es una emoción normal y natural que puede surgir en respuesta a diversas situaciones y estímulos. Pueden manifestar trastornos de ansiedad, fóbicos o tristeza la mayor parte del tiempo.

  • Miedo a la oscuridad: La oscuridad puede ser aterradora para los niños, especialmente si no están acostumbrados a dormir en la oscuridad.
  • Miedo a los ruidos fuertes: Los ruidos fuertes, como los truenos o los fuegos artificiales, pueden asustar a los niños.
  • Miedo a la separación: Los niños pueden tener miedo a separarse de sus padres o cuidadores, especialmente si no están acostumbrados a estar lejos de ellos.
  • Miedo a los extraños: Los niños pueden tener miedo a los extraños, especialmente si no están acostumbrados a interactuar con personas desconocidas.
  • Miedo a las situaciones nuevas: Los niños pueden tener miedo a situaciones nuevas o desconocidas, como ir al colegio o empezar un nuevo deporte.
  • Miedo a los castigos: Pueden desarrollar miedo a los castigos o consecuencias negativas, especialmente si no entienden por qué están siendo castigados.
  • Miedo a la muerte: Los niños pueden tener miedo a la muerte, especialmente si han experimentado la pérdida de un ser querido.

Beneficios de la terapia para niños:

  • Mejora del bienestar emocional: La terapia puede ayudar al niño a desarrollar habilidades para gestionar sus emociones de manera saludable.
  • Mejora del rendimiento académico: La ayuda profesional puede ayudar al niño a desarrollar habilidades para mejorar su rendimiento académico.
  • Mejora de las relaciones sociales: Ayuda al niño a desarrollar habilidades sociales para mejorar sus relaciones con los demás.
  • Mejora de la autoestima: Contribuye al niño a desarrollar habilidades para mejorar su autoestima.
  • Mejora la capacidad de adaptación: La terapia puede ayudar al niño a desarrollar habilidades para manejar el estrés y la adversidad de manera saludable.