Los vómitos y la diarrea son síntomas comunes en los niños, y pueden ser causados por diversas razones, como infecciones virales, bacterianas o por alimentos, y también pueden ser síntomas de condiciones más serias.

Algunos consejos para manejar los vómitos y la diarrea en niños son:

  • Mantén hidratado al niño con líquidos claros y electrolitos.
  • Evita medicamentos sin consultar a un médico.
  • Vigila signos de deshidratación y busca atención médica si es necesario. Es importante consultar a un profesional de la salud para diagnosticar la causa y recibir orientación adecuada.

  • Debe ser fraccionada (Poco- muchas veces) El volumen de alimento o suero a administrar corresponde al puño cerrado del niño por vez con intervalos de 45 MINUTOS.
  • Muy importante: Reponer el líquido perdido volumen a volumen.
  • Luego de cada deposición o vomito reponer 50 -100 cc del líquido perdido.
  • La reposición deberá hacerse con agua, leche en los lactantes y las sales o suero de rehidratación oral según tolerancia.
  • Sales de Rehidratación Oral: Es el mejor líquido para reponer cuando la perdida es abundante y rápida. SE DILUYEN EN 1 LT DE AGUA MINERAL. VIENEN SABORIZADAS.
  • NO USAR GATORADE NI BEBIDAS SIMILARES.
  • Permitido: Polenta, arroz, fideos c/queso. Huevo duro, verduras hervidas (nada de hojas verdes). Pollo o carne bien cocidos y desgrasados. Sopa de vitina, arroz o fideos. Gelatina, manzana al horno, banana, leche bio, papas fritas (Pringles). Galleta salada, pecho, leche.
  • Niño hidratado tiene los ojos y la boca húmeda, llora con lágrimas y orina con frecuencia y volumen normal.
  • El niño deshidratado esta ojeroso, con la boca seca y orina poco. ¡CONSULTAR!
  • No dar: dulces, golosinas, cítricos, kiwi, uva, alimentos crudos ni embutidos.

Recomendaciones: 7 – 10 Días de evolución.

  • Por tratarse de una enfermedad contagiosa, durante ese periodo el niño no debe asistir a clases.
  • Extremar las medidas de higiene, en especial, con la manipulación de heces y buen lavado de manos.
  • Es normal la falta de apetito. No forzar al niño a comer. Si ofrecer líquidos en forma frecuente.
  • Salvo en situaciones excepcionales NO debe administrarse antibióticos.
  • Si el niño a pesar de todo presenta algún signo de deshidratación dirigirse urgente a su pediatra o servicio de urgencia más cercano.
  • La presencia de moco, pus o gota de sangre en la materia fecal requiere consultar para realizar análisis de la materia fecal.