Además de responder a preguntas apremiantes que los padres tengan sobre las expectativas de traer al nuevo bebé a su hogar, una visita prenatal puede ayudar a anticipar retos no previstos, tales como la depresión posparto. Al mismo tiempo, puede incorporar estrategias positivas para la crianza que pueden ayudar a contrarrestar las consecuencias para la salud del estrés en la vida del niño. Un pediatra también puede cubrir asuntos, tales como asientos de seguridad para automóvil, qué clase de ropa de cama necesita para la cuna  o moisés, tipos de mamaderas y qué vacunas necesita para proteger al bebé.